El agua de amasado está constituida, fundamentalmente, por la directamente añadida a la amasada, la procedente de la humedad de los áridos y, en su caso, la aportada por aditivos líquidos.
El agua añadida directamente a la amasada se medirá por peso o volumen, con una tolerancia del ±1 %.
El agua de lavado de las amasadoras, tanto fijas como móviles, deberá ser eliminada antes de cargar la siguiente amasada del hormigón.
El agua total se determinará con una tolerancia del ±3 % de la cantidad total prefijada. Esta tolerancia debe aplicarse a la carga total de cada amasada.