Detector de humo en conductos HVAC: instalación y pruebas del DNRE de Notifier

08/10/2026

Un detector de humo en conductos HVAC comprueba una muestra del aire que circula por la instalación de climatización o ventilación. En una caja de detección exterior, el aire entra por el tubo de muestreo, atraviesa la cámara del detector y retorna al conducto por la salida. Si la muestra contiene humo suficiente para activar el sensor, la central recibe la señal y ejecuta las maniobras previstas en el proyecto.

La caja DNRE InnovairFlex, comercializada por Notifier y fabricada por System Sensor, sirve como ejemplo concreto para explicar este funcionamiento. La selección del tubo, su orientación y la comprobación del flujo son tan importantes como la conexión eléctrica: un detector puede comunicar correctamente con la central y, aun así, recibir una muestra insuficiente.

Qué detecta un detector de humo en conductos y qué no

El conjunto detecta humo transportado por el aire hasta su cámara. Su utilidad es identificar esa condición en el circuito supervisado y activar la respuesta definida para evitar o limitar la distribución de humo por el sistema HVAC.

La detección depende de que el humo alcance el punto de toma, de que exista circulación por la cámara y de que el cabezal tenga una respuesta adecuada. No permite deducir automáticamente dónde se ha originado el incendio ni garantiza que todos los espacios conectados queden protegidos por ese único punto.

La detección en conductos complementa la protección de los recintos. El manual DNRE excluye su uso como sustituto de los detectores de ambiente y de la detección temprana del edificio. También exige alimentación, ventilación en funcionamiento y tapa correctamente instalada. Un conducto sin circulación no proporciona el muestreo pasivo previsto.

En un hotel, un comercio o una instalación industrial de Canarias, el proyecto debe identificar qué unidad, conducto o zona se supervisa y qué función cumple el detector dentro de la estrategia de protección contra incendios.

Muestreo pasivo y aspiración activa

El DNRE toma la muestra aprovechando la diferencia de presión entre entrada y salida creada por el aire del conducto. La caja no incorpora un aspirador para impulsar esa muestra. Las denominaciones comerciales «detector Venturi» o «caja de muestreo» describen soluciones que aprovechan el flujo, pero no identifican por sí solas un montaje intercambiable.

Un sistema de aspiración activa utiliza un equipo aspirador y una red de tuberías dimensionada para transportar muestras hasta el detector. Tiene otros requisitos de diseño, supervisión de flujo y tiempo de transporte. La presencia de un tubo perforado en el DNRE no lo convierte en un detector por aspiración conforme a UNE-EN 54-20.

La caja DNRE: componentes y límites del modelo

El conjunto necesita la caja, un cabezal detector compatible con la central y el tubo de muestreo DST adecuado. El manual incluye un tubo plástico de salida y un tapón terminal entre los componentes del kit; el tubo DST se adquiere por separado. La compatibilidad del cabezal y sus características eléctricas se comprueban en su documentación específica y en la de la central.

Los valores de esta guía corresponden al manual de instalación y mantenimiento DNRE I56-3538-003R. El suministro debe identificar la referencia y revisión aplicables al equipo instalado; los datos de otras cajas o variantes no se trasladan a este conjunto.

Datos de instalación del DNRE según el manual I56-3538-003R
Parámetro Valor
Velocidad del aire en el conducto 1,5–20,3 m/s
Presión diferencial de muestreo 0,25–28,2 mm de columna de agua, aproximadamente 2,45–276,55 Pa
Temperatura de funcionamiento −20 a +60 °C
Humedad relativa 0–93 %, sin condensación
Ocupación de la caja, montaje rectangular 370 × 127 × 63,6 mm
Ocupación de la caja, montaje cuadrado 197 × 229 × 63,5 mm

La presión indicada es la diferencia entre la entrada de muestra y la salida. No es la presión estática del conducto respecto al local. Asimismo, el rango definitivo de servicio debe cumplir simultáneamente las condiciones de la caja, del cabezal y de los accesorios instalados.

Tubo de entrada, cámara y tubo de salida

El tubo perforado toma la muestra

El tubo DST atraviesa una parte de la sección del conducto y recoge aire por sus perforaciones. En el DNRE, los orificios quedan enfrentados al aire que llega; la flecha del conector señala hacia ese aire incidente. Girar el tubo hasta dejar los agujeros de espaldas a la corriente altera el muestreo.

El extremo lleva el tapón suministrado. Su función es establecer el recorrido de aire previsto hacia el sensor: no es un embalaje que deba retirarse al terminar la instalación.

La salida devuelve el aire al conducto

El aire que ha pasado por la cámara retorna al conducto por la conexión de salida. El manual permite intercambiar las conexiones de la caja siempre que la salida quede aguas abajo del tubo de entrada. Por eso, «izquierda» y «derecha» no bastan para identificar cada tubo: hay que comprobar el sentido real del aire.

El tubo de salida no realiza la misma función que el tubo perforado ni necesita reproducir su longitud. Para los casos en que el tubo plástico suministrado no penetra al menos 5 cm en el conducto, el manual contempla el accesorio de salida ETX de 30,5 cm.

Longitud del tubo, orientación y ubicación

Seleccionar el DST por el ancho del conducto

La tabla del manual utiliza el ancho exterior del conducto y exige que el tubo de muestreo alcance como mínimo dos tercios de ese ancho. La denominación DST no debe interpretarse como una medida en metros.

Selección del tubo de muestreo DST para la caja DNRE
Ancho exterior del conducto Tubo indicado en el manual
Hasta 30,5 cm DST1
De 30,5 a 61 cm DST1.5
De 61 a 122 cm DST3
De 122 a 244 cm DST5
De 244 a 366 cm DST10, en dos piezas

Fuente: tabla 1 y apartado 5 del manual I56-3538-003R. En un ancho situado exactamente en un límite entre referencias, se comprobarán la longitud útil del tubo y la cobertura mínima exigida antes de cerrar la selección.

Los tubos de más de 91 cm necesitan apoyo en el extremo opuesto a la caja. Cuando el tubo atraviesa la pared contraria del conducto, el montaje debe resolver el sellado, el tapón y el cierre de los orificios que quedan fuera de la corriente. El manual prescribe una pendiente de al menos 0,63 cm por cada 30,5 cm de ancho para alejar la humedad del detector. Recortar o perforar un tubo exige seguir las condiciones concretas del apartado 5; añadir agujeros libremente no es un método de dimensionado.

Ubicar la caja con una muestra representativa y acceso real

El punto de detección debe relacionarse con la unidad de tratamiento de aire, las entradas y mezclas de aire, la recirculación y los ramales que se quieren supervisar. El apartado 4.2 del DNRE contiene una recomendación específica de montaje aguas abajo de un codo, obstáculo o entrada de aire en conductos de más de 45,7 cm. La aceptación del emplazamiento depende de las pruebas de presión diferencial y entrada de humo; no basta con aplicar una distancia tomada de otra caja de conductos.

La carcasa admite disposición rectangular o cuadrada. El instalador debe usar la plantilla de taladros y el procedimiento de cambio de posición del manual, manteniendo los agujeros enfrentados al flujo y la salida aguas abajo. La tapa, el cabezal, los bornes y los puntos de prueba deben quedar accesibles sin desmontar instalaciones ajenas.

En sistemas con variador o caudal variable se comprobarán los regímenes de funcionamiento que el proyecto necesita supervisar. Una medición favorable a velocidad máxima no acredita el muestreo a velocidad reducida.

Conexión a la central y maniobras HVAC

El DNRE es un conjunto de detección direccionable sin relé de maniobra incorporado como función básica. Comunica con una central compatible a través del lazo; el paro de ventiladores o el control de compuertas requiere la interfaz y la programación correspondientes. El manual admite alojar un módulo de relé o control compatible, adquirido por separado.

El proyecto debe identificar el detector, su dirección, el circuito supervisado y cada salida asociada. La matriz causa-efecto fijará qué ocurre ante alarma, avería, pérdida de comunicación y rearme, con las condiciones y prioridades necesarias.

  • Alarma: señalización en la central y maniobra concreta de la unidad o compuerta afectada.
  • Avería: indicación y tratamiento de los fallos supervisados. El DNRE dispone de control de tapa retirada o mal instalada.
  • Confirmación: comprobación del estado real del equipo cuando el proyecto requiera retorno de marcha, paro o posición.
  • Rearme: condiciones de reposición de la detección y de recuperación del servicio HVAC. El detector se rearma desde la central.

Una orden de paro de climatización de confort y una orden de funcionamiento de extracción de humos pueden tener finalidades distintas. La programación debe respetar la estrategia de incendio del edificio; no se aplica un «paro de toda la ventilación» indiscriminado.

La instalación y las maniobras se coordinan dentro del proyecto de protección contra incendios, junto con los esquemas eléctricos y de control de HVAC.

Pruebas de flujo, alarma y causa-efecto

Comprobar el flujo a través de la cámara

Con la ventilación funcionando, el instalador medirá la velocidad del aire y la diferencia de presión entre la toma y la salida mediante el procedimiento del fabricante. Para el DNRE de esta guía, el resultado debe quedar dentro de 0,25–28,2 mm de columna de agua, además de cumplir el rango de velocidad.

Como comprobación de proyecto, la velocidad media puede estimarse con v = Q / (3.600 × A), utilizando Q en m³/h y la sección interior libre A en m². Con 3.600 m³/h y 0,50 m² resulta 2 m/s. Ese cálculo orienta la selección, pero no acredita por sí solo la velocidad local ni el flujo por la cámara.

A velocidades inferiores a 2,54 m/s, el manual advierte de las limitaciones de muchos manómetros para medir diferenciales pequeños y contempla métodos de baja presión o de entrada de aerosol. El instrumento elegido debe poder resolver el límite inferior de aceptación; una lectura «casi cero» sin resolución suficiente no permite dar la prueba por válida.

Distinguir el ensayo con imán de la entrada de humo

El ensayo con imán simula electrónicamente la condición de humo. Permite comprobar la respuesta electrónica y la comunicación con la central. El accesorio de prueba remota también inicia una condición de alarma; su montaje requiere los componentes y la alimentación indicados por el fabricante.

Para comprobar el transporte de muestra, el apartado 8.4.3 describe un ensayo de entrada de aerosol aguas arriba, destinado al régimen de baja velocidad de 1,5 a 2,54 m/s. Define un punto de inyección a 91,4 cm de la caja, una aplicación de cinco segundos y una espera de hasta dos minutos para la alarma. Su ejecución debe seguir el manual completo y las instrucciones del aerosol; esos tiempos no constituyen un retardo general admisible para cualquier sistema de detección.

Una prueba de recepción completa distingue el recorrido del aire, la respuesta del sensor y la maniobra. Activar el detector con un imán no demuestra que la muestra del conducto llegue a la cámara. Introducir aerosol directamente junto al sensor tampoco verifica los tubos. Cada resultado debe registrar qué parte del sistema se ha ensayado.

Verificar las maniobras y dejar el sistema en servicio

El instalador PCI y el responsable del control HVAC comprobarán conjuntamente la alarma en la central, la salida programada y la actuación física del equipo. Si se ordena parar un ventilador, se verificará el paro real; si se ordena mover una compuerta, su posición final. También se comprobarán los retornos supervisados previstos en el proyecto.

Las pruebas se prepararán con el titular para controlar las inhibiciones temporales y evitar actuaciones no previstas. Al terminar se retirará el aerosol residual, se restituirán tapas y sellados, se rearmará la central y se comprobará que no quedan averías ni inhibiciones. El acta recogerá el régimen de ventilación, las medidas, el método, las maniobras y su resultado.

Normativa aplicable y mantenimiento

En España, incluido el ámbito de Canarias, el RIPCI, aprobado por el Real Decreto 513/2017, regula las instalaciones de protección activa contra incendios. Su anexo I remite a UNE 23007-14 para el diseño, instalación, puesta en servicio y uso de los sistemas de detección. La edición recogida en su listado es UNE 23007-14:2014.

UNE-EN 54-27:2019 es la norma específica de producto para detectores de humo de conducto. La referencia a esta norma no acredita automáticamente cualquier combinación de carcasa y cabezal: la documentación del suministro debe identificar el conjunto evaluado, su compatibilidad y sus condiciones de utilización.

La necesidad y ubicación de la detección se justifican según el uso, el riesgo y la estrategia de incendio del establecimiento. El manual de una caja concreta resuelve su instalación y prueba, pero no determina por sí solo la dotación reglamentaria de un edificio.

El mantenimiento debe integrar las operaciones del fabricante con el programa del anexo II del RIPCI. La comprobación anual incluye el funcionamiento individual de los detectores y las maniobras programadas. El polvo, la suciedad, la condensación o los cambios en el caudal requieren atención adicional a las condiciones reales de servicio.

En el DNRE se revisarán las perforaciones, el tapón, los apoyos, la salida, las juntas y la tapa. La limpieza del cabezal seguirá su manual específico. Después de intervenir se comprobarán de nuevo la detección y las maniobras afectadas. Las referencias del manual inglés a NFPA 72 no sustituyen el programa reglamentario español.

Errores frecuentes en instalación y puesta en marcha

  • Elegir un tubo corto: recoge una muestra que no cumple la cobertura del manual.
  • Invertir entrada y salida o girar las perforaciones: altera la diferencia de presión y el recorrido de muestra.
  • Omitir el tapón terminal: cambia el funcionamiento previsto del tubo.
  • Dejar perforaciones abiertas fuera del conducto: introduce una vía de aire ajena al flujo que se quiere supervisar.
  • Validar solo la comunicación o el imán: deja sin comprobar el muestreo.
  • Medir únicamente a caudal máximo: no verifica el régimen reducido de una instalación variable.
  • Aplicar cifras de otra variante: confunde las condiciones de DNRE con otras cajas o revisiones.
  • Ordenar una maniobra sin comprobar su efecto: una señal de salida no acredita el paro o la posición final.

Datos necesarios para revisar el proyecto

Para revisar la detección de humo en conductos y su coordinación con HVAC, la documentación debe permitir reconstruir tanto el recorrido del aire como el de las señales:

  • Plano de la instalación con dimensiones, sentido del aire, unidad de tratamiento, ramales, mezclas y posición prevista de cada detector.
  • Caudales mínimo y máximo, modos de funcionamiento y condiciones ambientales del punto de instalación.
  • Referencia completa de caja, cabezal, tubo de muestreo, salida, módulos y revisión de los manuales.
  • Central, protocolo o lazo, alimentación y esquema de conexiones.
  • Matriz causa-efecto con equipos afectados, prioridades, retornos de estado y condiciones de rearme.
  • Accesos de mantenimiento y, en una instalación ejecutada, fotografías y registros de las pruebas de flujo, detección y maniobras.

BIMELSA desarrolla proyectos de protección contra incendios en Canarias y coordina la detección con las instalaciones vinculadas. Una consulta acompañada de plano, modelo y caudal permite revisar la solución con datos concretos.

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Javier